Calefacción eléctrica o de gas: diferencias y consumos

07 Octubre 2021 11:00 6 min

Llega el frío y empiezan a aparecer las dudas con la calefacción. ¿Gas o eléctrica? ¿Butano o propano? ¿Merece la pena el pellet y las alternativas limpias? Son cuestiones lógicas teniendo en cuenta el dinero que te vas a gastar en calentar tu casa.

De acuerdo con un estudio de IDAE publicado en 2019 —el llamado Spahousec II—, consumimos una media anual de 4.171 Kwh de calefacción en pisos, y una media de 6.950 kWh en casas individuales.

USO CONSUMO
Calefacción 57,1%
ACS 38,2%
Cocina 4,7%

Si miramos el precio medio del kWh de gas natural en España (recuerda que va variando a lo largo de cada jornada), nos topamos con un precio unitario de entre 0,45 y 0,615 euros. Que cruzado con lo anterior nos da:

  • 2.200 euros de calefacción en piso al año
  • 3.700 euros de calefacción en casa al año.

Esto siempre que hablamos de gas natural, el tipo de calefacción más habitual en ciudades por su comodidad de suministro (no necesita bombonas) y su eficiencia energética. Pero ¿qué pasa si apostamos por la electricidad?

Aunque en el último año este mercado no ha dejado de acumular malas noticias por las subidas del precio en el mercado mayorista, la calefacción eléctrica sigue presentando alguna que otra ventaja para determinados consumidores.

Es verdad que el consumo dependerá siempre del número de inquilinos en la vivienda, de la orientación de esta, y especialmente del tipo de clima que predomine en la región de la península en la que se encuentre.

Igualmente queremos despejar dudas. ¿Es mejor la calefacción eléctrica o la calefacción de gas? Si no tienes muy claras las diferencias aquí te las explicamos al detalle para que tomes la mejor decisión y ahorres en tu factura.

Calefacción eléctrica sobre calefacción de gas

Empecemos poniendo la verdad por delante: la calefacción eléctrica es mucho mas cara que la calefacción de gas. De hecho, el sistema eléctrico es directamente el más costoso de todos los disponibles en el mercado.

¿Hay mucha diferencia entre uno y otro? Para hacer la comparación vamos a tomar como referencia los precios del pasado 2017. En 2020 hubo distorsión por la pandemia y este 2021 estamos viviendo una tendencia alcista histórica.

ENERGÍA gasto
Gas 119,52 euros
Electricidad 241 euros

Ten en cuenta que estos precios son medias y que en invierno probablemente sean superiores, con especial énfasis en el clima continental (el centro de la península). Es verdad que puedes optimizar un poco la factura eléctrica eligiendo bien la tarifa, pero seguirá siendo más caro que el gas.

Si solo tuvieras en cuenta el precio entonces no habría ninguna duda: elige la calefacción de gas por encima de la eléctrica. Ahora bien, esta última presenta muchas ventajas para segundas residencias, casas en las que no se está mucho tiempo al día (bajo consumo) y zonas templadas.

Esta alternativa tan asentada en el territorio presenta otras muchas virtudes. A saber:

  • Instalación sencilla: no requiere de obras en la vivienda y por lo tanto resulta mucho más barata de adoptar.
  • Poco espacio: no hay que acumular la energía porque proviene directamente de la red eléctrica.
  • Limpia: no emite ningún tipo de residuo como sí le sucede a los derivados del petróleo y el propio gas natural.
  • Muy flexible: como no precisa de instalación de conductos y demás, no tiene limitaciones espaciales. Es decir, que vale para cualquier tipo de vivienda (sea grande o pequeña).
  • Calefacción segmentada: los aparatos son independientes y permiten su activación de forma paralela a la gestión de todo el sistema. Podrás calentar solo una habitación, por ejemplo.
  • Cómodo: basta con encender y apagar el aparato en cuestión para hacerlo funcionar. No tienes que acudir a ninguna caldera ni tener conocimientos técnicos.

Para instalar la calefacción eléctrica en casa lo más seguro es que tengas que aumentar tu potencia porque la demanda se disparará. Después solo te quedará elegir entre radiadores eléctricos dinámicos o estáticos, convectores o suelo radiante.

Calefacción de gas sobre calefacción eléctrica

Aunque parezca mentira, la calefacción eléctrica está más extendida que la calefacción de gas natural en España (46,6% frente al 32%). Esto se debe básicamente a que el precio de instalación de la segunda es bastante más elevado.

Sin embargo, si nos vamos a mirar el precio de la propia energía, y por tanto, el coste a largo plazo de la instalación, nos daremos cuenta de que en realidad el gas natural es mucho más barato. De hecho, es la opción más económica de todos los gases (Butano y Propano).

IDAE nos dice que puedes llegar a ahorrar una media de 600 euros anuales si eliges la calefacción de gas por encima de la calefacción eléctrica. Sí, nos habrá costado más instalarlo, pero merece la pena ¿no?

Ignora por tanto que poner gas natural en casa te va a costar de media unos 550 euros, y piensa en lo que te llegará en cada factura durante los próximos años. En poco más de un lustro habrás compensado la elección.

Dejando de lado el precio, la calefacción de gas natural presenta otras muchas ventajas. Si estuviéramos comparando entre tipos de gases diríamos que es el único que ofrece un suministro ininterrumpido, pero eso aquí no vale. Vamos a por otras cosas:

  • Elevado poder calorífico: tiene una densidad energética de 14,69 kWh/kg frente a los 12,86 kWh/kg del propano. Por lo que consumirás menos para calentar lo mismo.
  • Limpio: aunque es algo más contaminante que el sistema eléctrico, sigue siendo el más ecológico de todos los gases. Emite un 25-30% menos de CO2 que el GLP y apenas deja azufre.
  • Suministro ininterrumpido: es verdad que no es una ventaja frente a la calefacción eléctrica, pero sí frente al resto de gases. No precisa de bombonas para ser acumulado.
  • Optimización en suelo radiante: es el sistema más interesante para instalar este tipo de calefacción, pese a que su coste de instalación es elevado y el proceso resulta algo complejo.

Teniendo todo esto en cuenta, parece evidente que para un hogar medio es más interesante la calefacción de gas natural que la calefacción eléctrica. Eso sí, no toda la península tiene a su alcance el sistema por gas.

Si se le conoce como “gas de ciudad” es porque su red está principalmente concentrada en las urbes. Como las viviendas se conectan directamente al sistema general de canalización, solo se puede optar a ella si residimos cerca del mismo.

Es verdad que en los últimos años se ha avanzado mucho en este frente, pero las zonas orográficamente más complicadas seguirán teniendo restringida la calefacción por gas natural durante mucho tiempo.

¿Entonces es mejor la calefacción eléctrica o la calefacción de gas natural?

Como todo en la vida: depende. Si vives en una zona templada y no estás todo el día en casa, te interesará la calefacción eléctrica, pero en caso de tenerla disponible, siempre es más óptimo apostar por la calefacción de gas natural.

En caso de segundas residencias y de pueblos situados en zonas geográficas complicadas no hay dudas: eléctrico. Para todo lo demás, merece la pena abonar el sobrecoste de la instalación del gas natural para ahorrar a medio y largo plazo.

Igualmente en EnergyGO estaremos dispuestos a resolver todas las dudas que tengas. Si terminas escogiendo el sistema eléctrico, debes saber que disfrutarás de una alternativa 100% limpia y nacional.

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