Cómo afecta el ciclo de vida de un producto al cambio climático

31 Mayo 2024 11:00

Desde que compras un objeto hasta que desaparece del medioambiente suceden una gran cantidad de procesos. Es conocido como el ciclo de vida de un producto y cada uno tiene el suyo propio. Eso sí, ¿alguna vez te has parado a pensar en cómo afecta al cambio climático?

Pongamos el ejemplo de una bolsa de plástico que compras en el supermercado de al lado de casa. La recibes en ese momento, pero se ha fabricado en un determinado momento, con unos procesos específicos y se ha transportado hasta que llegue a tus manos.

Una vez termines de usarla, lo más seguro es que la dejes dentro de otra bolsa y la vuelvas a usar otro día para hacer la compra. Este proceso se repetirá durante un determinado número de veces y luego la tirarás porque se haya roto por el peso.

En el momento que eso pase, se la llevarán para que se recicle, junto a otro conjunto de plásticos. Esto implica otro transporte y que participe en varios procesos más, que claramente tienen un impacto en el medioambiente y el cambio climático.

Cómo afecta el ciclo de vida de un producto al cambio climático

Si queremos saber el recorrido que hace un objeto desde que se crea hasta que desaparece, es necesario que hagamos un análisis del ciclo de vida de ese producto en concreto.

¿Cómo se consigue esto? A través de una metodología fija que estudia el impacto ambiental que tiene ese producto a lo largo del tiempo. De esta manera, se pueden encontrar los puntos en los que más contamina.

No obstante, este tipo de análisis no es algo que se deba llevar a la ligera. La realidad es que tiene unos criterios muy específicos que están recogidos en las normativas ISO 14040 e ISO 14044.

La importancia del análisis del ciclo de la vida de un producto reside en que nos da una imagen completa del problema al que nos enfrentamos. Al no centrarte en un solo apartado de la producción, por ejemplo, se puede ver el problema como un conjunto global.

Fases del análisis del ciclo de la vida de un producto

Como ya te hemos dicho, este proceso está muy regulado. Por eso mismo, podemos diferenciar claramente los pasos que se deben seguir para que se realice con éxito. Lo primero de todo es comprobar qué se va a analizar:

  • Producción: aquí se estudian los recursos usados, gases contaminantes que se hayan liberado durante la creación del producto, los trabajadores implicados, etc.
  • Envasado: todos los recursos que se usen para cubrir el producto y los análisis de los materiales que es utilizan para los envases.
  • Almacenamiento: en función del tiempo que se queden guardados, los productos consumirán una serie de recursos con el objetivo de que no se echen a perder.
  • Distribución: para que el producto llegue a su destino, es necesario que sea transportado. En ese camino, seguramente se usen conservantes o embalajes para que no sufran golpes.
  • Venta: conlleva unos puestos de almacenaje en los que colocar el producto para que el público lo compre, además de los trabajadores implicados. Si es de venta online, conlleva más transporte.
  • Vida útil: una vez que el producto llega a tu vida, se relaciona directa o indirectamente contigo y tus circunstancias. En ese proceso, puede desprender sustancias tóxicas e influir en el medioambiente.
  • Reciclaje: una vez terminas de usarlo, es momento de eliminarlo y que se recicle, con todos los procesos que eso conlleva.

Impacto medioambiental del ciclo de vida de un producto

Teniendo en cuenta todos los procesos en los que se ve implicado cualquier producto, podemos establecer el impacto que tiene en el planeta y su influencia en el cambio climático.

Uno de los efectos más claros que podemos encontrar es la emisión de gases del efecto invernadero, especialmente durante la producción. De esta manera, se acelera el cambio climático del planeta.

Cómo afecta el ciclo de vida de un producto al cambio climático

Los océanos y mares también son algunos de los grandes afectados, sobre todo, por culpa de los plásticos o vertidos tóxicos. Al entrar en contacto con los líquidos, muchas especies desaparecen.

En el momento que algunas especies marinas desaparecen, la cadena trófica se altera y puede derivar en la pérdida de un ecosistema por completo. Algunos de los agentes implicados, como las plantas, contribuyen a reducir los efectos del cambio climático.

Por culpa del vertido de plásticos y otros productos, muchas zonas se quedan desiertas y pierden la vida que anteriormente existía allí. En consecuencia, se produce la extinción de especies y el cambio climático avanza.

Es precisamente por todo esto que es importante comprobar el ciclo de vida de los productos que consumimos a diario. Consumir los menos dañinos para el medioambiente constituyen un buen método para ayudar a frenar el calentamiento global.

En EnergyGO intentamos aportar nuestro granito de arena para frenar el cambio climático. Si quieres sumarte al cambio, entra en nuestra web o llama al 900 622 700 para que nuestros expertos te aconsejen.

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