Mejores consejos para reducir tu factura con el aire acondicionado este verano

03 Agosto 2021 13:00 5 min

Desde que en 1921 Willis Carrier inventara el aire acondicionado, este se ha convertido en un elemento imprescindible en todas las casas. ¿Te imaginas pasar un verano sin él? Seguramente no.

Resulta paradójico que estando tan extendido como la tostadora o el microondas, pocas personas sepan realmente cómo funciona. Y claro, sin no se conoce el interior del truco, lo del tema del ahorro se vuelve complicado.

Si quieres conocer cómo puedes mejorar el consumo de tu aparato en los meses más calurosos del año, hoy te contamos todo lo que debes saber. ¡No te lo pierdas!

Primer consejo: elije bien la ubicación

Existen muchos factores que influyen en la eficiencia del aparato; algunos más controlables y otros que están fuera de nuestro control. Ahora bien, si hay algo que puedes hacer eso es elegir dónde lo pones.

La ubicación del aparato de aire acondicionado es crucial para conseguir la temperatura adecuada. De esta manera, evitarás un consumo energético excesivo y, en consecuencia, un gasto innecesario.

Entonces, ¿dónde lo coloco? Tu prioridad número uno debe ser evitar aquellas zonas en las que de directamente el sol. Estudia la orientación de tu casa y piensa en qué fachada da el sol cuando aprieta más.

De no ser así, el aire se verá forzado a consumir más energía para alcanzar la temperatura programada. Y no solo eso, si lo expones al calor también corres el riesgo de que pueda dañarse su sistema.

Por ello, es preferible que lo coloques en paredes que estén más aisladas. Evitarás un continuo calentamiento y te asegurarás de que funciona perfectamente sin gastar demasiada energía.

Segundo consejo: compra un aire acondicionado adecuado

La elección del aparto también es determinante. Comprar el más económico no siempre es la mejor idea. Sí ahorrarás al principio, pero consumirá mucho más que un modelo premium a largo plazo.

Para evitar el error, no te olvides de comprobar el etiquetado energético del aparato. Si este se ha fabricado antes de marzo de 2021, busca una clasificación de A+++, A++ y A+.

Si, por el contrario, su fabricación es posterior a esa fecha, los más eficientes serán aquellos con un etiquetado A, aunque lo más habitual es que encuentres del tipo B (la tecnología actual todavía no llega a cumplir los elevados requisitos de este galardón).

En el etiquetado podrás comprobar también la puntuación del consumo del aparato tanto en su fase de calentamiento, como en la de enfriamiento.

La escala que te interesa conocer es la de SEER (Eficiencia Energética Estacional), y lo ideal es que no sea inferior a 6.1. Cuanto mayor es su puntuación, más eficiente será tu aire acondicionado.

¿Qué hay de la potencia?

En lo referido a la potencia, es importante que sepas que esta no tiene por qué estar directamente relacionada con la capacidad del aire de alcanzar la temperatura óptima. Es un error muy común que se produce por cuestiones semánticas.

En Periódico de la Energía, por ejemplo, señalan que “una mayor potencia no significa mejores prestaciones. 2,5 kW de potencia son suficientes para enfriar 20m2”.

Teniendo ese dato en mente, para enfriar una habitación de esas características no será necesario comprar un aparato con una potencia de 4 kW. Estudia tus necesidades y elige bien.

Tercer consejo: elige una temperatura adecuada

Al igual que sucede con el frigorífico o el lavavajillas, el aire acondicionado tiene un rango de temperatura aconsejable para que su consumo sea eficiente (sin llegar a perder efectividad).

En este frente no hay mucho consenso. Por ejemplo, el Ministerio de Industria apunta que la temperatura ideal es de 24ºC; IDEA (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía) considera que es de 26ºC.

Si pones el aire acondicionado de tu casa a 20 grados, lo único que vas a lograr es una temperatura más fría de lo habitual y un gasto sobredimensionado.

Cuarto consejo: aísla tu casa

De nada sirve cumplir con todos estos consejos si luego no mantienes aisladas las habitaciones donde tengas puesto el aire acondicionado.

Trata de tener siempre las ventanas y puertas cerradas para que la temperatura de tu casa sea estable. Y si puedes, intenta bajar las persianas un poco para evitar la entrada excesiva del calor durante el día.

Una de las razones por las que el aparato pueda gastar más energía de la necesaria es el exceso de airamiento. Es decir, que tengas todo abierto. Y ya no solo hablamos de las ventanas.

Ten un poco de cuidado y verás como tu casa no recoge el calor del día. Podrás apagar el aire acondicionado por la noche, ya que el frío logrará mantenerse. Ah, y evitarás un gasto innecesario al tener apagado el aparato mientras duermes.

Quinto consejo: haz un buen mantenimiento

No, no basta con llevarlo al servicio técnico cuando no funciona. El mantenimiento del aire acondicionado es importante. Si cuidas lo cuidas bien, además de conseguir que dure mucho más tiempo, lograrás que gaste menos energía.

Limpia los filtros entre una y dos veces al año. Cuando no se hace estos acumulan polvo, polen y fibras que terminan por entorpecer el funcionamiento del aparato. O lo que es lo mismo, necesitará mucha más energía para lograr lo mismo.

¿Tu modelo cuenta con Modo ECO? No dudes en utilizarlo. Con él conseguirás ahorrar hasta un 30% del gasto energético ya que ajusta de forma automática la potencia a la temperatura que haya en ese momento.

Sexto consejo: cuidado con las horas

Ya sabemos que las horas más calurosas del día son las centrales, pero con el nuevo sistema tarifario poner el aire acondicionado a las 3 de la tarde te podría salir increíblemente caro.

La discriminación horaria nos recomienda que pongamos los electrodomésticos a partir de las 12 de la noche, pero a esas horas ya no necesitamos para nada el aire. ¿Qué hacer entonces?

Muy sencillo: actívalo en algún momento del tramo llano. Por ejemplo, entre las 10 y las 14 horas, o entre las 14 y las 18 horas. Hazlo con las ventanas cerradas y las persianas bajadas.

La idea es que el frío se conservará durante un tiempo aunque ya no esté el aparato funcionando. Así evitarás tener que hacer frente a los precios más caros que se ajustan en el tramo punta.

El aire acondicionado es el producto estrella del verano y su peso en la factura mensual de la luz es relevante. Esa importancia, obviamente, se traduce en una mayor responsabilidad. Quédate sin él por una negligencia y lo sufrirás en carnes.

En EnergyGO apostamos por las energías renovables y por ello queremos que conozcas todo sobre ellas. Si quieres más información sobre nuestras tarifas y servicios, llámanos al 900 622 715 o visita nuestra web.

LO + TOP
Artículos relacionados