Enchufes inteligentes: ¿cómo te ayudan a reducir tu factura de la luz?

07 Julio 2021 11:00 6 min

Persianas que suben y bajan, robots limpiadores, cerraduras automáticas, climatizadores autorregulables; las casas cada vez son más inteligentes, más confortables, y claro, más sostenibles.

Aunque desde fuera te pueda parecer que la domótica no es más que una moda tecnológica más rodeada de “cacharros” bastante caros sin mucho valor, la realidad es que sabiendo escoger bien (y sin pasarse) se puede lograr recortar la factura de la luz sin arruinarse.

Son muchas las opciones que ofrece este sector para optimizar nuestro gasto, pero la más accesible, sencilla y efectiva es la que representan los enchufes inteligentes; unos dispositivos capaces de acabar con el odioso stand-by.

Hablamos de un problema, que, de acuerdo con IDAE, representa nada más y nada menos que el 10,7% del consumo anual de electricidad. Vamos a hacer un cálculo muy sencillo para que tengas algo más de perspectiva.

Si tomamos la media anual española de 3.487 kWh, y un coste aproximado de 0,15 euros el kWh (recuerda que varía según la hora del día), llegamos a un gasto al año en electricidad de 523,05 euros. De estos, ¡55,95 euros serían por culpa del stand-by!

Para recortar semejante despilfarro existen los enchufes inteligentes. Por eso hoy te queremos contar cómo funcionan estos dispositivos y qué funciones tienen para que puedas ahorrar mucho dinero cada año.

¿Qué es un enchufe inteligente y cómo funciona?

No tiene mucho misterio; tienen la misma forma que un ladrón de pared tradicional, y sirven igualmente para conectar dispositivos a la red eléctrica. ¿Dónde está entonces la parte “inteligente"?

Pues bien, en lugar de tener un funcionamiento analógico (ir manualmente a poner o quitar el cable enchufado), estos dispositivos se apoyan en la conexión inalámbrica del wifi para que lo puedas hacer desde tu propio móvil.

Casi todos los modelos operan mediante la banda wifi de 2,4 GHz, que por otro lado es la más habitual en los smartphones actuales. En cualquier caso, siempre permiten conectarse a través de Bluetooth y de otros protocolos más modernos.

Si nos dejamos de tecnicismos, la realidad es que a la hora de la verdad la mayoría de los usuarios compran enchufes inteligentes para conectarlos a su casa “smart” y manejarlos sincronizadamente desde Google Assistant, Siri o Alexa.

Así pues, lo único que necesitas para meterte en este mundillo es asegurarte de que tienes espacio suficiente en casa (suelen ocupar más espacio que los normales), tener wifi operativo, y descargarte la app de turno que indique el fabricante.

¿Para qué? Te preguntarás. Dejando de lado lo que ya hemos mencionado de la conexión y desconexión, este tipo de enchufes también sirven para:

  • Programar: configurar encendidos y apagados para que ocurran cuando no estés en casa o no quieras mantenerte pendiente (ideal para aprovechar los precios de las nuevas tarifas de discriminación horaria).
  • Monitorizar: consultar todo tipo de datos de consumo, hábitos y datos técnicos. Es decir, recibir una información fundamental para ahorrar con conocimiento de causa.
  • Automatizar: definir reglas de consumo para que funcione de forma independiente a lo largo del tiempo. O lo que es lo mismo, olvidarte de que existen y ahorrar.

Por medio de aplicaciones para introducir habilidades IFTTT (siglas de ‘If This Then That’) puedes dotar de instrucciones a tus enchufes inteligentes y crear escenarios condicionales (si pasa ‘x’ que suceda ‘y’)”, señalan desde Aparatos Inteligentes.

Qué debes tener en cuenta antes de comprar tu enchufe inteligente

Es normal que, si no conoces nada sobre este mundillo, te dejes llevar primero por los precios, y segundo por los diseños. En un caso podrías caer en el conocido “lo barato a veces sale caro”, y en otro acabar con un producto que no encaja del todo con tus necesidades.

Esto es fácil de solucionar. Aunque los fabricantes ofrezcan una gran cantidad de detalles en las fichas técnicas de sus enchufes, la realidad es que para el día a día solo te interesa conocer algunos aspectos fundamentales:

  • Intensidad: lo normal es que tengan un amperaje de 10A, pero existen algunos modelos específicos que son distintos (hasta 16A). Asegúrate de que lo indicado sea compatible con los electrodomésticos y aparatos que tengas en casa.
  • Número de tomas: la mayoría son de una sola toma. Sin embargo comienzan a aparecer opciones con varias (bastante caros). Lo recomendable si necesitas enchufar varios aparatos es que apuestes por los muchos packs de modelos con una toma).
  • Compatibilidad: tanto con tu Sistema Operativo (Android o iOS), como con el asistente virtual que tengas en casa. Hay una serie muy conocida, los Homekit, por ejemplo, que son bastante restrictivos en este sentido.
  • Si tienes una casa antigua: cuidado con la toma de tierra. Algunas edificaciones no disponen de este mecanismo de seguridad, que por otro lado demandan obligatoriamente todos los enchufes inteligentes.
  • Banda de frecuencia: no deberías tener problemas con el wifi de 2,4 GHz, pero revisa bien que tu router no sea demasiado moderno, porque en ese caso podría tener dual band, permitiéndote también apostar por los 5 GHz.

¿Y qué pasa con el precio? la cantidad a pagar siempre tiene que entrar en el rango amortizable a largo plazo. Si te gastas demasiado en un modelo muy bueno, quizás nunca recuperes el dinero en ahorro energético.

Por eso es recomendable empezar por los más baratos, y poco a poco ir probando otros enchufes más caros. Ten en cuenta que puedes llegar a gastarte más de 100 euros en según qué marcas.

Otras aplicaciones del enchufe inteligente en las que no has pensado

En verano lo más lógico será programar el enchufe para que el ventilador o el aire acondicionado dejen de funcionar a una hora determinada (dejarlo toda la noche puede disparar tu consumo).

Si entramos en casos más superfluos, los enchufes son prácticos para apagar la televisión sin levantarte del sofá, manejar algunos aparatos de la cocina para ser más multifuncional, o, por ejemplo, encender la nevera antes de volver de vacaciones, para que esté lista a tu llegada.

¿Qué otras cosas pueden hacer estos dispositivos? En realidad depende un poco de la originalidad que tengas y de tus necesidades. A más dispositivos conectados, más posibilidades:

  • Prevenir robos: sí, tal y como lo oyes. Programa la televisión, las luces o la cadena de música para simular que hay alguien en casa cuando no estés. Si lo haces ya no tendrás que dejar las persianas medio bajadas, como antiguamente.
  • Control parental: cuando hay niños en casa, los enchufes te permitirán limitar cuánto tiempo ven la televisión, usan el ordenador o juegan a la videoconsola. Lo más seguro es que no sepan cómo funciona el dispositivo, y no serán capaces de volver a encenderlos.
  • Cuidar plantas: para los amantes de lo verde, las vacaciones son uno de los momentos del año más delicados. Programa el humificador, la luz ambiental o el invernadero y ahórrate sustos a tu vuelta.
  • Alimentar a las mascotas: ideal si tienes alimentadores o bebederos electrónicos. Déjalos cargados cuando te vayas de vacaciones, y prográmalos para que funcionen solo en momentos concretos del día.
  • Gestionar el calentador: en verano seguramente no hagas mucho uso de él y una buena forma de ahorrar energía es conectarlo a un enchufe inteligente para que se apague y deje de consumir innecesariamente.

Las aplicaciones de los enchufes inteligentes son prácticamente infinitas. Eso sí, para sacarles el máximo partido antes asegúrate de contar con una tarifa eléctrica sostenible. Una como la limpia y nacional que te ofrecemos en EnergyGO.

Infórmate en nuestra web o llamando al 900 622 700.

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