Cuánto se consume de agua en una ducha: cifras y consejos

13 Diciembre 2021 11:00 7 min

Llegas a casa congelado y te metes de cabeza en la ducha. Pones el agua lo más caliente posible y te relajas durante más de 10 minutos. En realidad no necesitas tanto para asearte, pero solo lo haces para entrar en calor e irte a dormir cómodo.

Esto, que te parece un acto de lo más normal y necesario, tiene un importante impacto sobre la factura de la luz (o el gas). Sabemos desde pequeños que hay que reducir los baños por el consumo de agua que implican, pero ¿qué hay de la ducha?

Aunque es ciertamente necesaria para mantener una higiene adecuada, la realidad es que podemos ser mucho más eficientes de lo que somos al colocarnos debajo de la alcachofa. Los organismos institucionales, de hecho, ya nos dicen que gastamos mucha más ACS de la que creemos.

Y teniendo en cuenta que durante el invierno se dispara el gasto energético, pues solo tenemos que sumar uno y uno. Esto es, que no tenemos por qué dejar de ducharnos para conseguir ahorrar unos cuantos euros al mes.

Eso es de lo que queremos hablar en este artículo. ¿Cuánta agua se gasta en la ducha? ¿De cuánto consumo de agua en ducha hablamos? Vamos a romper mitos y a poner la realidad sobre la mesa. Solo así podremos empezar a ser un poco más sostenibles en casa.

¿Cuánta agua se consume en la ducha?

De acuerdo con la OMS la ducha supone el 34% de nuestro consumo diario de agua. Eso quiere decir que más de un tercio del tiempo que pasamos con el grifo abierto corresponde a ese momento en el que te dedicas a lavarte (y relajarte).

Esto equivale a 171 litros de agua de media. En la competición europea somos uno de los cinco países del continente en el que más se consume por habitante, junto a Alemania, Luxemburgo, Italia y Bélgica. Casi nada.

Y pensaras: “bueno, eso es una media. Yo gasto mucho menos”. Pues sentimos decirte que lo más probable es que no. La OMS ha descubierto que 9 de cada 10 españoles no cumple con los requisitos de una ducha ideal.

¿Merece tanto ruido? Si hablamos simplemente de “ducha” hacemos que parezca un asunto menor. La realidad es peor de lo que crees. Yendo al grano, te podemos dejar una buena medida para que te vayas haciendo a la idea:

  • 1 minuto de ducha = 12 litros de agua consumidos

Es aproximado pero nos vale para situar el problema. Una ducha rápida de 5 minutos, esa a la que calificamos de “rápida”, consume unos 60 litros de agua. La OMS advierte de que si no tienes perfilador o sistema de mezcla de agua con aire, esa cifra se dispara hasta los 150 litros.

Ahora bien, sigue siendo más interesante que darse un baño. Eso mismo, llenar la bañera y relajarse escuchando música o leyendo, tiene un impacto de entre 150 y 200 litros de agua en la factura. Es decir, entre tres y cuatro veces más que una ducha breve.

TIEMPO LITROS de agua
1 minuto 12 litros
5 minutos 60 litros
10 minutos 120 litros
15 minutos 180 litros

¿Y cuánta agua se gasta en una ducha de 15 minutos?

Lo dejamos aparte porque es la duración más recurrente. La ducha de 15 minutos es esa que te das cuando vuelves de un duro día de trabajo, cuando tienes mucho frío o simplemente cuando quieres relajarte. Para muchas personas es lo normal en el día a día.

Pues bien, solo tenemos que hacer una simple operación matemática. Una ducha de esa duración consumiría, de acuerdo con nuestras medidas, 180 litros de agua. Estamos por tanto ya en terreno del baño.

Efectivamente, darse una ducha de 15 minutos y bañarse no supone ninguna diferencia en materia de gasto de agua. Y en ese mismo sentido, es tan derrochador lo uno como lo otro. Así que si creías que por ducharte ya te estabas librando del problema, mucho cuidado.

Cuánta agua se consume en una ducha: cifra en dinero

Hay que hacer muchos malabarismos para dar cifras universales, pero en EnergyGO nos gustan mucho los promedios. ¿Cuánta agua se consume en una ducha? Ya nos hemos cansado de hablar de litros y ahora nos vamos a pasar al dinero montante y sonante.

El dato aquí va a variar fundamentalmente según el aparato que estemos utilizando para calentar el agua: un termo eléctrico, un calentador de butano, uno de gas natural, o bien una caldera de gasóleo. La distinción más importante, eso sí, hay que hacerla entre materias primas.

Como ya sabes, el gas es mucho más barato que la electricidad. Por eso todas las alternativas que utilices sustentadas en el primero, resultarán mucho más baratas en términos absolutos que sus homólogas eléctricas. No es distinto con la ducha.

Tomamos como referencia los precios de los últimos 12 meses y siempre en tarifa fija, para evitar las oscilaciones que se producen durante el día. Mantenemos nuestra referencia de minutos/litros y optamos por una temperatura media de 25 grados.

Hay otras variables como el salto térmico que no vamos a mencionar aquí. Es una referencia general para que veas la diferencia entre un sistema y otro.

precio medio ducha de agua caliente
Precio por ducha
Gas natural 0,24 euros
Gasoil 0,28 euros
Butano 0,28 euros
Electricidad 0,46 euros

Como estás observando, la ducha de agua caliente con gas natural es la más barata de todas. No es ninguna sorpresa, teniendo en cuenta que ya habíamos visto en anteriores artículos que este tipo de energía es la más eficiente y barata de todas.

¿Qué podemos hacer para consumir menos agua en la ducha?

Efectivamente. Tal y como estás pensando, basta con que acortemos nuestro tiempo de ducha. Llegará un momento en el que percibas que no puedes recortar más el reloj: ese es tu punto de eficiencia. Ahora solo debes tratar de mantenerlo de forma regular.

No creas que es un esfuerzo inútil. Solo en el tiempo que esperas a que salga el agua caliente ya estás malgastando hasta 8 litros de agua. Es justo por ahí por donde podemos empezar a ahorrar un poco de energía, dinero y la propia agua.

Reutiliza el agua de la ducha

Si no puedes con tu enemigo, únete a él. Muy bien, gasta el agua que quieras en la ducha, pero reutiliza la que no vayas a utilizar. Esto es aplicable a dos situaciones distintas en función de lo comprometido que estés con el ahorro.

  • Mientras se calienta el agua
  • Durante el enjabone

Coloca un barreño o una olla grande a tus pies, y empújala debajo del grifo cuando estés haciendo una de estas dos cosas. Esa agua después podrás utilizarla para cocinar, regar las plantas o hasta limpiar.

Instala un grifo termostático y una alcachofa adecuada

No te quedes con la instalación que ya te venía con la casa. En muchas ocasiones el grifo está anticuado o la alcachofa no está al nivel de la tecnología que se puede encontrar en el mercado.

Con un grifo más moderno (o termostático) conseguirás controlar de forma mucho más precisa la temperatura a la que sale el agua ¡antes incluso de que comience a correr! Con una alcachofa más puntera podrás regular el caudal y reducir así enormemente el consumo de agua.

Utiliza un reloj de baño

Decimos “reloj de baño” como podríamos mencionar cualquier otra referencia temporal. Cuando nos metemos en la ducha perdemos la noción del tiempo y eso nos puede jugar una mala pasada.

Por eso puede resultar muy útil tener un reloj a la vista que nos avise de cuándo hemos llegado al tiempo marcado. Te puede servir la propia alarma del móvil o incluso utilizar música; la duración de cada canción servirá de referencia.

Cierra el grifo para enjabonarte

En invierno puede ser incómodo, lo sabemos. Pero es que mientras te frotas y repartes la espuma por todo el cuerpo, estás tirando una gran cantidad de litros de agua por el sumidero. Recuerda que 1 minuto equivale a 12 litros de agua.

Si te es difícil seguir la recomendación, prueba a acelerar el ritmo general del proceso. Ten preparado el jabón en la esponja mientras te lavas la cabeza, y así podrás hacerlo lo más rápido posible.

Recorta el tiempo y la temperatura de la ducha

Si tardas una media de 8 minutos en ducharte, rétate a ti mismo intentando hacerlo en la mitad de tiempo. Puede que no logres rebajar la marca en un 50%, pero siempre hay margen de mejora. Y como hemos dicho, todo avance equivale a un ahorro de energía.

Lo mismo aplica a la temperatura. ¿De verdad necesitas ducharte como si estuvieras en una sauna? Seguramente puedas renunciar a unos cuantos grados para reducir el esfuerzo al que se somete el calentador durante la ducha. Eso minimizará el consumo de gas o electricidad.

No te quedes sin esas duchas reconfortantes de ACS durante el invierno. Sigue disfrutando de tu instalación, pero de una forma responsable. Entra en nuestra web o llama al 900 622 700 y deja que EnergyGO te proporcione la electricidad que necesitas para superar el frío.

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