¿Qué potencia eléctrica necesito contratar para mi casa?

27 Septiembre 2021 11:00 7 min

Siendo un concepto energético básico como es, la potencia eléctrica no había estado tan marcada en el debate como en la actualidad. Ello se lo debemos al cambio de las tarifas de la luz (el nuevo peaje), y los incrementos de los precios de la energía en el mercado mayorista.

Una cosa y la otra ha provocado un aumento de la concienciación por el ahorro en la factura. Y no solo por nuestro bolsillo, comprometido todavía por los efectos de la crisis, sino también por el propio medioambiente.

Por todo ello la potencia eléctrica ha dejado de ser un término más o menos desconocido, para convertirse en una de las principales preocupaciones de todos los consumidores. ¿Lo estoy haciendo bien o puedo ser más eficiente?

Parece una pregunta sencilla de responder, pero en realidad es bastante compleja por todas las variables que intervienen en cada caso. Sí, se puede saber qué potencia necesito contratar para mi casa, sin embargo, hay que tener muy bien identificada la demanda real de energía.

No hablamos solo de calcular el número de electrodomésticos, sino también a qué horas del día estamos en casa consumiendo, el tipo de cuadro eléctrico y hasta el número de personas habitando el hogar.

Si no sabes muy bien de qué te estamos hablando, sigue leyendo. Te vamos a intentar resumir todos los pasos que debes hacer para saber qué potencia de luz contratar.

¿Qué es la potencia eléctrica?

No hay que empezar la casa por el tejado. Antes de calcular qué potencia necesito para mi casa, hay que entender bien qué es la propia “potencia” eléctrica.

Para empezar, esta es la parte fija de la factura eléctrica; lo que siempre pagarás independientemente de cuánto hayas consumo ese mes. Se mide en kW, y hace referencia a la cantidad de energía que puedes obtener de la red en función de lo que has pagado.

A veces se la llama “término de potencia” pero es lo mismo. Si nos ponemos un poco más técnicos también podemos decir que es la fracción por unidad de tiempo mediante la que la energía es transferida a través de un circuito.

Pero bueno, lo importante en el día a día no es que conozcas los tipos de potencia, sino que sepas calcular cuánta necesitas. Y es que, si te quedas corto terminarás sufriendo cortes de luz cada dos por tres.

Conectas tres o cuatro electrodomésticos a la vez y ¡pum! A oscuras. Esto no es porque tengas la instalación averiada, sino porque el ICP salta al detectar que se está demandando más energía de la contratada.

Otra cosa después es que siempre te muevas en un rango inferior al límite. Sea lo que sea que consumas, siempre pagarás la potencia que hayas contratado. Así que cuidado también si gastas poco y te has firmado más kW de los necesarios.

¿Qué potencia necesito para mi casa?

Es importante hacer siempre este cálculo antes de contratar nada, porque, aunque preveas necesitar más energía en el futuro siempre podrás modificarla al alza o a la baja siguiendo unos trámites.

Por este motivo, al comprar una casa nueva o mudarte de alquiler a un piso en el que el dueño te hace titular del contador, deberás sacar papel y lápiz para echar unas cuentas básicas. Eso sí, siempre teniendo claro si lo tuyo es una instalación trifásica o monofásica (la más habitual).

  • Monofásica: los aparatos se conectarán a un mismo circuito, por lo que todos demandarán de la potencia contratada.
  • Trifásica: la potencia aquí se divide a partes iguales entre los tres circuitos que alimentan las distintas partes del inmueble.

Como lo más probable es que tengas una instalación monofásica por cuestiones de infraestructura y demanda, vamos a suponer los factores a tener en cuenta para el cálculo bajo dicho supuesto.

La estimación la puedes hacer tú mismo o bien delegarlo a un electricista profesional. Si te decantas por esto último te recomendamos que compares precios y elijas siempre a la empresa con la tarifa más justa.

Si prefieres hacerlo tu mismo, entonces valora los siguientes factores:

  • Número de electrodomésticos: la suma de las potencias de cada uno de los aparatos será lo que nos dé la cifra orientativa para calcular los kW totales que necesitamos en casa. Se presupondrá un factor de simultaneidad (la probabilidad de que conectes todo a la vez).
  • Personas inquilinas: no es lo mismo un piso de soltero que una vivienda familiar con tres o cuatro miembros. Cada uno tendrá unos hábitos energéticos que repercutirán en la factura de la luz.
  • Tamaño de la vivienda: podrías estar habitando un inmueble muy grande pero poco equipado. La realidad es que nadie hace eso, y por eso hay que tener en cuenta los metros cuadrados para imaginar la potencia adecuada.

A todo eso suma el tema del tipo de instalación (número de fases) y ya tendrás todo lo necesario para calcular la potencia mínima que necesitas.

Cómo calcular la potencia eléctrica de casa manualmente

Has decidido que lo quieres hacer tú solo con lo que ya hemos explicado. Muy bien, pues entonces saca la calculadora y haz un listado con todos los aparatos que sabes a ciencia cierta que vas a tener conectados en casa.

Lo siguiente será ir sumando la potencia de cada uno. ¿Cómo sé cuál es cuál? Los fabricantes lo indican en la ficha técnica del producto. De todas formas, suponemos que todavía no has comprado todos los electrodomésticos. Para eso existen medias de mercado.

(Si las potencias se reflejan en vatios W, tendrás que dividirlas entre 1000 para obtener los kW).

El número resultante de la suma de las potencias nominales será la potencia instalada. Ahora toca ir a por el factor de simultaneidad. Ya lo hemos mencionado antes, pero este es el indicador de la probabilidad que tienes de conectar todos los aparatos a la vez.

Asumimos que 1 es el equivalente a tener todos los electrodomésticos funcionando al mismo tiempo. Así, la cifra irá descendiendo, dependiendo del tiempo que vayamos a pasar en casa.

¿Qué solo estamos por la noche? Entonces un 0,2 nos bastará. ¿Teletrabajamos y nos pasamos el día en pijjama? En ese caso será recomendable tirar más hacia el 0,3. Vamos a quedarnos con el primer caso.

Ahora calculamos multiplicando ese factor de simultaneidad por el resultado de haber sumado las potencias nominales. Nos imaginamos que tenemos frigorífico, horno, vitro, lavadora, lavavajillas y televisor (vamos a por las medias):

0,30 + 1,8 + 1,5 + 1,8 + 1,8 + 0,2 = 7,4 kW

Luego esa potencia instalada la pasamos por el mencionado factor de simultaneidad:

7,4 * 0.2 = 1,48 kW

¿Y ya está? No exactamente. Para evitar que te quedes corto en situaciones especiales de mucho consumo, es aconsejable sumar siempre al resultado al menos un kW de margen (recuerda que no hemos incluido ni bombillas ni lámparas).

Por lo tanto, la potencia que deberíamos contratar en este ejemplo es de 2,48 kW.

Esta cantidad de energía siempre la pagaremos en la factura de la luz. Se multiplica por el precio del kW en cada hora que has consumido, y por los días de facturación. Ahí tendrás el precio de tu potencia.

Recuerda que con el nuevo sistema de discriminación horaria, hasta el 31 de mayo de 2022, puedes contratar dos potencias distintas al mismo tiempo sin ningún sobrecoste. Esto te servirá para ajustar la más alta en los momentos con mayor demanda (por el día) y la otra para fines de semana y noches.

En cualquier caso, desde EnergyGO siempre estaremos dispuestos a aconsejarte y guiarte en el proceso de decisión. Puedes usar nuestra calculadora de ahorro para saber qué ganarás por unirte. Entra en nuestra web o llama al 900 622 700 y empieza el cambio.

Además, hasta el próximo jueves 30 de septiembre, si decides dar el paso disfrutarás de un descuento de 50 euros en tu factura de la luz, repartidos en 5 descuentos de 10 euros al mes durante los primeros cinco meses desde la activación.

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